SISTEMAS DE INTERCONEXIÓN A LA RED

Llevamos acabo proyectos de implementación de energía solar con el fin de lograr beneficios económicos por ahorro de energía mediante los sistemas de interconexión a la red.

La energía creada por los páneles solares, se integra al tablero principal, de ahí se reparte a toda la instalación eléctrica. Si se genera más de la energía que se consume, el resto se regresa a la red de CFE a través de un medidor bidireccional que contabiliza la corriente entregada la cuál será descontada del consumo total a fin de bimestre.

Para personas morales, todas las inversiones en sistemas de generación de energía renovable, son 100% deducibles de impuestos.

Estos sistemas no generan ningún ruido y pasan completamente desapercibidos. Agrega un sistema de monitoreo para estar al tanto de los niveles de generación de energía y los ahorros que estás percibiendo.

Componentes del sistema interconectado a la red GRID-TIE

El Sistema de Energía Solar Fotovoltaico interconectado a la red eléctrica (Sistema GRID-TIE) esta conformado por los siguientes elementos:

  • Paneles Fotovoltaicos,

  • Inversor de Corriente para Interconexión a la Red Eléctrica,

  • Accesorios de montaje y conexionado,

  • Medidor Bidireccional (Proporcionado por CFE).

Los módulos fotovoltaicos convierten la energía proveniente del sol en energía eléctrica del tipo Corriente Continua o DC. Cuentan con uno o varios dispositivos denominados inversores los cuales se encargan de convertir la energía proveniente de los de los módulos fotovoltaicos en Corriente Alterna o AC que es el tipo de energía eléctrica que utilizamos en nuestras casas, oficinas y fábricas.

Los inversores tiene la función de monitorear continuamente las condiciones a las cuales se encuentran generando los módulos solares con el fin de mantener la más alta eficiencia de conversión posible (de DC a AC). Una de sus principales funciones es la de sincronizar la energía generada localmente en el inversor con la energía proveniente del sistema eléctrico nacional (SEN). Estos equipos cuentan con las protecciones necesarias para operar de manera óptima con la red eléctrica y cumplen con las especificaciones de la CFE para este tipo de equipos.

Como parte integral del sistema, se debe instalar un medidor de energía eléctrica del tipo bidireccional. Estos medidores tienen la capacidad de medir la energía que se utiliza de la red así como la energía que el sistema de energía renovable entrega a la red (excedentes de energía) permitiendo a la CFE realizar la facturación de la energía neta utilizada.

OPERACIÓN DE LOS SISTEMAS INTERCONECTADOS A LA RED

La manera de operar del sistema es completamente automática sin necesidad de intervención alguna por parte del usuario final. Durante las horas de sol, el sistema generará energía eléctrica para ser utilizada en las cargas de su instalación actual sin necesidad de hacer mayores adaptaciones a su instalación. Existen sistemas para generar energía eléctrica de manera monofásica como trifásica.

El sistema fotovoltaico solamente producirá energía durante las horas en que se recibe suficiente energía del sol (aproximadamente de las 7:00 AM a las 7:00 PM)*. Generalmente, y de acuerdo al dimensionamiento del sistema, en este periodo se puede llegar a producir una mayor cantidad de energía eléctrica que la requerida en su domicilio para ese mismo periodo de tiempo, a esto se le conoce como “energía excedente”. El excedente de energía será entregado a la red eléctrica nacional para ponerlo a disposición de CFE de manera automática.

Por las noches o durante periodos de alta nubosidad, el sistema utilizará energía proveniente de CFE.

Toda la energía que el sistema entregue a CFE será acreditada a su favor, para lo cual, la medición tarifaria de la energía se realizará ahora por medio de un medidor de energía eléctrica “bidireccional” (suministrado por CFE) que se encarga de realizar la medición neta de la energía utilizada. Este medidor bidireccional medirá la energía que utilizamos de la red de CFE, tal y como se realiza actualmente con el medidor de energía eléctrica convencional y adicionalmente, medirá toda la energía excedente que el sistema le entregue a CFE. La diferencia de estas dos lecturas es la “medición neta” de energía eléctrica.

Los excedentes de energía que el usuario llegase a tener en un determinado ciclo de facturación (mes o bimestre dependiendo del tipo de contrato con CFE) se considerarán “saldo a favor” que será depositado en el “Banco de Energía”. Los saldos de este banco podrán ser utilizados por el usuario en ciclos de facturación posteriores.

En el caso de estar contratado a CFE en Tarifa 01, 02 y 03, cualquier excedente de energía entregado al “banco” que no haya sido utilizado al final del año, será cancelado y comenzará de nuevo su cuenta. CFE nunca pagará dichos excedentes al usuario, por tal motivo, el sistema debe ser dimensionado adecuadamente a fin de instalar una capacidad de generación del sistema fotovoltaico adecuada procurando no instalar capacidad de sobra ya que al hacerlo, producirá un exceso de energía que no será pagada por CFE al usuario y que afectará los beneficios económicos esperados del sistema.

 

Para las tarifas OM y HM existen diversos esquemas de acreditamiento de la energía excedente de acuerdo al horario en que se generó (usualmente el horario Intermedio para el caso de sistemas fotovoltaicos) pudiendo acreditar los excedentes de energía en el horario que más le convenga al usuario (se puede acreditar el excedente para compensar consumos en horario punta por ejemplo)

Debido a que este sistema requiere de la presencia de energía eléctrica en la red eléctrica para su operación normal, en caso de falla en el suministro de electricidad por parte de CFE, el sistema dejará de operar automáticamente (esto se le conoce como Protección Anti-Isla) no importando si el sol se encuentra brillando en ese momento. El sistema regresará a su operación normal al momento en que se restablezcan las condiciones adecuadas en la red de CFE. Así mismo, el sistema se auto protegerá si las condiciones en la red eléctrica sufren variaciones anormales (Por ejemplo, alto voltaje en la línea de CFE o variación en la frecuencia) restableciéndose el sistema automáticamente en cuanto las condiciones de la red eléctrica regresen a sus estado normal.

Los sistemas fotovoltaicos son diseñados utilizando los resultados de simulaciones de generación de energía diaria a lo largo de 365 días. Estas simulaciones consideran la ubicación geográfica y la irradiación solar del sitio especifico en el cual será instalado (kWh/m2/día).

Los módulos fotovoltaicos, al ser equipos electrónicos de estado sólido, sufren de un “desgaste” natural debido a su uso. Este “desgaste” es conocido como “degradación electrónica” la cual va mermando la capacidad de los módulos fotovoltaicos para producir energía y determina la vida útil del sistema.

La vida útil típica de los sistemas fotovoltaicos es de 25 a 40 años en operación continua. Durante este periodo, se garantiza un desempeño de operación lineal para los paneles fotovoltaicos del 90% y del 80% a los 10 y 25 años de operación respectivamente.

* Las horas en que opera el sistema varían de acuerdo a la época del año así como a condiciones climáticas.